lunes, 25 de febrero de 2008

viernes, 22 de febrero de 2008

Ray De La Paz

LA VIDA de salsero de Ray de la Paz comenzó a inicios de la década de 1970. Tras una efímera experiencia de un año con el grupo Los Chanti –que le sirvió para encantarse con la música afroantillana–, el vocalista se aventuró a explorar otras posibilidades que le permitieran desarrollarse más como artista. En el transcurso del año 1972 estuvo participando con diversos grupos musicales, sin mayor importancia, hasta que en 1973 encontró la oportunidad que abrió nuevos surcos en su trayecto.

"Un día estoy en el Bronx y oigo unos ruidos que vienen de un basement y me quedé parado escuchando. Oigo (el sonido de) las congas y un tipo cantando y me acerqué a preguntar. Me dicen que es un grupo que está empezando y se llamaba Goes Colón. Le dije al trombonista que yo cantaba y éste me dijo que regresara la semana entrante para audicionarme. Cuando fui, se trataba de otro grupo que él estaba organizando e hice mi prueba, quedé chévere con ellos y me integraron", comenta el salsero.

A partir de entonces, Ray de la Paz se convirtió en el cantante de la orquesta Don Juan, un colectivo con una base armónica fuerte, con dos trombones, a la sazón del sabor que impuso el trabajo creativo de Willie Colón y Héctor Lavoe, que en esos años marcaban su dominio en el ambiente caribeño de Nueva York y Puerto Rico.

Su experiencia en el grupo Don Juan le ayudó al cantante para alimentar su estilo interpretativo, que tomó, en parte, de la influencia del matancero cubano Justo Betancourt y del sonero Héctor Lavoe.

"Después que escuché en un disco el tema 'Songorosongo', cantando Justo Betancourt, dije que no había pa' más nadie. Me gustó su interpretación por el sabor y el guapeo. Me aprendí la canción y la practiqué en casa porque era lo que estaba buscando", confiesa.
Junto al grupo Don Juan visitó los estudios de grabación por primera vez.
En aquella ocasión trabajaron un disco de 45 rpm, hecho para el sello Mucho Records, en el que se patentizó la influencia que venía arrastrando de los cantantes Justo Betancourt y Héctor Lavoe. Aunque el disco no tuvo ninguna repercusión en el mercado, le abrió las posibilidades de trabajo y aumentaron sus presentaciones durante los fines de semana en los clubes de música latina neoyorquinos.

En 1974 el grupo de Don Juan se desintegró porque su director "se mudó a Puerto Rico a hacer otras cosas".
Ray de la Paz, por su parte, continuó actuando en clubes de baile hasta que, poco tiempo después, conoció al músico Cruz de Jesús ("Chino"), quien lo invitó a formar parte de su grupo El Conjunto Melao.

La experiencia con este grupo es considerada por el vocalista como "un escalón" en su devenir artístico. En éste, tuvo la oportunidad de rodearse de varias figuras importantes en el quehacer musical de la época, como Héctor Zarzuela, Jimmy Delgado, Eddie Temporal y Pablo Canti, entre otros.
"Con ellos agarré mucha experiencia porque era gente que conocía bien el negocio", acota.

Su impulso artístico

La primera producción discográfica de larga duración (33 rpm) que logró Ray de la Paz en su historia fue junto a Chino y su Conjunto Melao.

El disco homónimo, lanzado en 1975 bajo el sello TR, impactó el mercado con temas como "Se derrama el melao" y "Qué bien te ves", dos melodías que, pese a la fuerza que tenían las producciones salseras que realizaba el imperio disquero de Fania, gustaron y pegaron en la radio.

Su estancia en este grupo duró escasamente un año. Su salida estuvo matizada por una oferta que el artista recibió para integrar el grupo Guararé, dirigido por el pianista Gil López y en el que participaron un grupo selecto de jóvenes y talentosos músicos, como Tony Fuentes (bongó), José "Papy" Román (trompeta), Jimmy Delgado (timbales), Papo Vázquez (trombón) y Ángel "Cachete" Maldonado (batá).

Su historia con Guararé quedó plasmada en dos producciones discográficas. La primera fue grabada en 1977 para el sello TR e incluyó los temas "Las latinas", "Juliana", "Realidad y sinceridad", "Quisiera", "Iguales", "Traviesos", "My Beautiful Bembé" y "Jeva de la java".

Luego apareció "Renaissance" (1978), trabajada para el sello Inca (Fania) y producido por el maestro Ray Barretto.

En esta producción la voz de Ray de la Paz se hizo notar en la interpretación de "Te quiero gratis", "Elegüá", "Guapo", "Qué linda te ves", "Sigo esperando", "Pan con bacalao" y "María".
Para entonces, el cantante despuntó como uno de las mejores voces de la música antillana, con un fraseo exquisito y buena tesitura. Poco después su nombre comenzó a situarse entre las grandes ligas salseras, subrayando el mejor capítulo de su historia musical.
Corría el año 1978 cuando Ray de la Paz dio el salto más importante en su carrera musical, hasta entonces. Una noche, mientras trabajaba en el club El Campo del Sol, en el Bronx, el veterano percusionista Ray Barretto le hizo un acercamiento para que formara parte de su grupo.

Barretto había concentrado los últimos años de su carrera en su trabajo como jazzista, luego del éxito que logró en 1975 con el disco homónimo junto a los vocalistas Tito Gómez y Rubén Blades. Era un momento importante para el músico, por lo que su invitación para rearmar su batería salsera era una oportunidad que ningún cantante rechazaría.

Ray de la Paz aceptó y, en un principio, se mantuvo en la orquesta interpretando los temas que habían sido éxitos en las voces de los cantantes que le antecedieron. El mismo año que ingresó a la agrupación participó en los coros del disco "Gracias" y un año después apareció también como corista en "Ricanstruction" (1979), el álbum que significó el reencuentro comercial de Ray Barretto y Adalberto Santiago.

Poco después, entró al grupo el cantante Eddie Temporal junto a quien armó el binomio vocal que acompañó a la orquesta del denominado "Rey de las Manos Duras" en los años siguientes.
En el año 1980 apareció en el mercado la primera producción de Ray de la Paz con la banda de Ray Barretto, "Fuerza gigante", que circuló con los temas "Tu propio dolor", "Arallué", "Aguardiente de caña", "Los mareados", "Pura novela", "Guarapo y melcocha", "Tus mentiras" y "Fuerza gigante". En este disco también cantó Eddie Temporal.
Luego, en 1982 acompañó a Ray Barretto como vocalista principal del álbum "Ritmo de la vida" y cantó las melodías "Manos duras", "Amor artificial", "Si no eres tú", "Granada", "Mi dedicación", "Indiferencia" y "Ritmo de la vida". En el ínterin, la agrupación del famoso percusionista lanzó al mercado otros dos discos pero sin la participación de Ray de la Paz.

Protagonista de un nuevo capítulo en la salsa

A mediados de 1982, Ray de la Paz abandonó la orquesta del "Rey de las Manos Duras" inconforme con el trato que habían recibido sus grabaciones en el mercado, contrario al impulso que tomaron las de los cantantes que le precedieron. Además, reconocía que el sitial que había alcanzado como exponente salsero le abría un caudal de posibilidades para desarrollar su carrera con más ímpetu.

Meses más tarde, la productora californiana Joni Figueras le sugirió armar un proyecto musical diferente que tomara los temas más famosos de la canción balada para regrabarlos en formato de salsa, un experimento novel que, hasta ese momento, nadie había realizado. La propuesta contó también con la participación del veterano músico y arreglista Louie Ramírez y los cantantes Tito Allen y José Alberto "El Canario".

La idea era que cada vocalista seleccionara un par de temas de una lista de éxitos de baladas, y que luego se comenzara su montaje en clave salsera.

"En un principio había que escoger las canciones que uno quería interpretar pero yo no escogí, esperando que los demás decidieran para yo tomar lo que sobrara. Como la productora tenía prisa por grabar, buscó otro cantante y me dejó fuera, con la casualidad de que el día de la grabación me aparecí por los estudios y Louie me pidió que cantara. Leí los temas y los hice", narra el salsero.

Para su fortuna, las melodías que interpretó en ese álbum, que se tituló "Noche caliente", fueron los éxitos más brillantes de la producción y de los más importantes –comercialmente– para el género, en los inicios de la década de 1980. "Estar enamorado", "Todo se derrumbó", "O me quieres, o me dejas" y "Simple mágica" –todos en voz de Ray de la Paz – fueron la carta de triunfo de este nuevo proyecto que, en un giro radical, comenzó a trazar un nuevo rumbo para la música afro-antillana.

A partir del éxito que logró Ray de la Paz, la salsa comenzó a explorar nuevas posibilidades armónicas y líricas tomando en consideración las variaciones en los patrones de consumo –la mujer se colocó en el mercado como protagonista de las relaciones de intercambio.

A la vez, las canciones inscritas en el desarrollo de una lírica romántica, cuyo centro de exposición estaba circunscrito a la narrativa de las situaciones por las que atraviesan las relaciones amorosas, marcaban la tendencia del gusto de los programadores radiales, y por consiguiente del público, en un momento en que estos productos discográficos eran los más exitosos del mercado.

Fue un nuevo momento para el género, ahora en su clasificación de "salsa romántica" que, contrario a las desviaciones rítmicas que le siguieron, en esta producción se conservó la esencia de la clave y el candor de su cadencia bailable."Hicimos una salsa con canciones románticas que eran los éxitos de los baladistas, pero nunca se abandonó el ritmo.
Louie (Ramírez) conocía muy bien su trabajo y era muy apegado a la clave'"
, comenta Ray de la Paz.

Ray de la Paz retomó su carrera en solitario al arribo de la década de 1990 y hasta el presente se ha mantenido vigente por su inigualable arte interpretativo.

En los últimos tiempos ha trabajado con Ray Barretto y la orquesta de Tito Puente. Desde 2002 forma parte de la portentosa agrupación Spanish Harlem Orchestra, junto a la que ha grabado los discos "Un gran día en el barrio" (2002) y "Across 110th Street" (2004).

jueves, 21 de febrero de 2008

Músicos de Panamá

La Orquesta Yaré nace un 15 de noviembre del año 2001 cuando al reunirse un grupo de 4 músicos; Alex Dolphy, Luis Thomas, Johnny Vergara y Ernesto Howe, quienes buscando nuevas alternativas al trabajo musical que venían haciendo con otros grupos panameños deciden formar su propia banda.


Es allí donde se define la decisión del grupo a montar temas de salsa clásica o salsa dura de los años 70 y 80, épocas en que el género de música salsa vivió sus años dorados. Esto a su vez mezclado con producciones propias tratando de guardar el estilo clásico que tanto gusta al publico bailador.

Posteriormente se reclutaron a Jorge "Tonchy" Rivas y Martín Charles antiguos compañeros de la Orquesta La Clave. Se trabajó con Samuel Vallejos en la batería y el timbal por algun tiempo. Se probaron un par de opciones antes de dar con Dámaso Vergara en el piano.

En el bajo hemos trabajado con Eusebio Dinza, Germán "Chispa" Lawson y en la actualidad nuestro bajista de planta es José Luis Martínez. En las trompetas estamos trabajando con Wichy López, Julián Gil y Roberto Ruíz, entre otros. En el timbal hemos trabajado con Rey Crúz, Raúl "Toto" Rivera, Abdúl Olmos y Ademir Berrocal. En ocasiones hemos contado con el apoyo de Marco Linares en coros y percusión menor. En las congas hemos trabajado con Rogelio Gilkes y nuestro bongosero de planta es Tony Martínez.

Irena Sylya

IRENA SYLYA’s theatrical daring is downright startling…commanding the stage and the score,” proclaims the Los Angeles Times; and is "truly fascinating both vocally and theatrically," states the Volksstimme, Magdeburg, of her performances in the title role of the American and German premier of Thomas Ades’ new opera Powder Her Face.

Her World Premiere of Berthold Goldschmidt’s BEATRICE CENCI was acclaimed in the Feuilleton of the Hannover Allgemeinen as “once again the highlight of a very exciting musical evening [Irena Sylya’s aria 'Time' in the second act].” As Turandot, the Neue Merker in Vienna finds her “sure and uncompromising in her role of the ice princess. Dramatic soprano, Irena Sylya, with her brilliant high notes and warm well-carrying lower register, portrayed a Turandot we could truly experience as a real woman.”

Irena Sylya made her European debut in the Pergolesi Stabat Mater in Naples, Italy, with the RAI orchestra which immediately gained her critical acclaim for her “warm, rich tone. She interpreted the role in all its shining nuances.” (Il Mattino, Naples)

Her performance of KUNDRY in PARSIFAL, for the Bregenz International Richard Wagner Music Congress was highly praised: “Ms. Sylya possesses a brilliantly shining dramatic voice, which easily soars over the orchestra. Her superb, dramatic interpretation of “Kundry” encompassed all the emotions from sinner to penitent.” (Kultur, Bregenz).

Ms. Sylya’s international career includes performances of KOSTELNICKA in JENUFA in Tel-Aviv, Verdi’s REQUIEM in Kassel, GEORGETTE in Puccini’s IL TABARRO for Texas Public Television. She prepared her first ORTRUD in LOHENGRIN with Sir Charles Mackerras for the San Francisco Opera.

While still in the United States, Irena Sylya was selected for the ACOT award for dramatic interpretation for her performance as MAGDA in Gian Carlo Menotti’s THE CONSUL. Her first professional engagements in the United States were as a soloist with the Houston Chamber Singers where her repertoire included Finzi’s IN TERRA PAX (for soprano and baritone), the world premiere of Shickele’s OEDIPUS TEX , Britten’s A CEREMONY OF CAROLS and Copland’s IN THE BEGINNING.

Ms. Sylya trained as an oboist and continued her musical studies when she was awarded a vocal scholarship by Birmingham Southern College where she obtained a Bachelor of Music Degree. She then won a scholarship for and completed her Master’s Degree in Voice and Opera Performance at the University of Texas. She was given personal tuition by Elena Nikolaidi, Astrid Varnay, and Elizabeth Colson. She studied drama with the Actors Institute of New York..

Pete Rodriguez

Biography

Trumpeter, vocalist, percussionist and composer Pete Rodriguez has played with some of the best musicians in the world, including many of Latin music’s luminaries, such as Celia Cruz, Johnny Pacheco, La India and Tito Puente, including singing on Puente’s Grammy and Latin Grammy winning album, Mambo Birdland. Pete is the son of Pete “El Conde” Rodriguez, a music legend in the Latin music world who gave “Lil’ Pete” the responsibility of directing his 12-piece orchestra while also playing the trumpet and singing. While excelling in the Latin field, Pete also followed his love for jazz, leading him down a path that has allowed him to perform with such high profile bandleaders as Eddie Palmieri, Toshiko Akiyoshi, Chico O’Farrell, and Carlos “Patato” Valdez. He recently toured internationally with the legendary, Grammy-winning, Afro-Cuban jazz bandleader Bebo Valdez.

In 2006, Pete released his debut CD, Mind Trip. Although Pete has been on many recordings as a sideman, this is his first recording with his own jazz group, where he enjoys the opportunity to play his original compositions. Mind Trip has received critical acclaim, garnering the attention of, among others, jazz great Kenny Barron, who says the following about Pete’s playing and compositions on Mind Trip: “He possesses a full rich sound on both trumpet and flugelhorn and his technique is incredible…. [But] it is as a composer that his development is even more amazing. The melodies he writes are full of complex and quirky rhythms, making unusual dips and turns. … Each of the original compositions, of which there are eight, on this CD is a unique entity unto itself, full of surprises and strange twists and turns. However, one can be assured that Mr. Rodriguez does have a full grasp of the history of the jazz tradition. One need only listen to his reading of Mal Waldron’s beautiful ballad ‘Soul Eyes,’ or Herbie Hancock’s tone poem, ‘Dolphin Dance,’ to hear his respect and love for tradition. I, for one, look forward to many more musical statements from this evolving young artist.”

Mind Trip was recently selected as one of six finalists (out of over 1100 submissions) to compete in the Independent Music World Series showcase in Chicago.

Pete was the subject of a spotlight in the Puerto Rican newspaper 'El Nuevo Dia' and chosen by the writer Jaime Torres as one of the hot young musicians on the scene.

Pete Rodriguez will be on tour with Eddie Palmieri, they are scheduled to appear at the Jazz Festival in Budapest Hungary on Aug. 12, then in October he is with Eddie again in San Diego, Ca. at Anthology on Oct. 26,27,28. They will proceed on to Oakland, Ca. at Yoshi's from Oct. 30 through Nov. 4. This will certainly be a hot ticket, and playing with Eddie Palmieri is as high as one can go. This speaks volumes for the trumpeters talent and ability.


http://www.myspace.com/petestrumpet